La biodiversidad comprende al menos cuatro niveles de expresión: Los genes, las poblaciones, las especies y los ecosistemas.
Biodiversidad genética: Hace referencia a la variación que presenta el
material genético de las diferentes especies, entre poblaciones y entre
individuos de una misma especie, es decir, la variación de la información del
material hereditario, el cual se transmite entre individuos de una misma
especie de generación en generación. Así, se logra entender que la
biodiversidad genética está fuertemente ligada con la evolución de las
especies, puesto que el hecho de que dichas especies se adapten al entorno en
el que habiten, se debe a la información de su material genético.
Ejemplo: Las jirafas tienen un cuello largo para poder alimentarse de
las hojas de las ramas más altas. Los colibrís tienen la capacidad de volar
manteniéndose quietos en un punto, y un pico fino y largo para llegar al
interior de las flores de las que se alimentan.
Definición de los genes: Los genes son la unidad de almacenamiento y
transmisión de información de la herencia de las especies.
Los genes de cada individuo determinan sus características morfológicas
(tamaño, color de pelo, escamas o plumas, tipo de hojas), rasgos fisiológicos y
sus patrones conductuales. Todas estas características unidas determinan la
probabilidad que tendrá un organismo de sobrevivir y reproducirse en un hábitat
determinado con condiciones climáticas determinadas.
Biodiversidad de poblaciones: Hace referencia al conjunto de diferencias entre los
grupos de organismos de la misma especie que se encuentran en diferentes
localidades. A pesar de tratarse de la misma especie, al estar estas poblaciones
relativamente aisladas unas de otras, pueden presentar dinámicas poblacionales
independientes, e incluso diferencias genéticas.
Biodiversidad de especies: Esta categoría se basa en la asombrosa variedad de
especies que existen en la tierra. Para entender mejor el concepto, es
importante aclarar que las especies las especies son una unidad básica de
clasificación, que facilitan el estudio de todos aquellos organismos que
comparten características comunes, descienden de un ancestro común y pueden reproducirse
entre sí.
Esto nos lleva a comprender que, naturalmente, la evolución de especies
sería infinita; la diversidad de especies que conocemos hoy es producto de
diferentes procesos evolutivos de gran complejidad.
La biodiversidad de especies tiene dos componentes, riqueza y abundancia
relativa. La riqueza se conoce como el número de especies diferentes que
conforman una comunidad particular. Por otro lado, la abundancia relativa de
una especie hace referencia a la proporción de dicha especie respecto a todas
las especies que conforman una comunidad particular.
Biodiversidad de ecosistemas: Hace referencia a la variedad de sistemas ecológicos
presentes en una región. En esta, se incluyen las diversas relaciones que se
dan constantemente entre los diferentes organismos que habitan en un ecosistema
determinado. Este tipo de biodiversidad se subdivide en tres tipos, los cuales
son:
-
Diversidad
Alfa: Hace referencia a la biodiversidad que existe dentro de un área
determinada, bien sea una comunidad o ecosistema, en la cual se conoce la
riqueza (número de especies).
-
Diversidad
Beta: Muestra las relaciones ecológicas que existen entre la diversidad de
especies de un ecosistema y otro. Además, permite conocer el número de especies
en ecosistemas susceptibles a cambios ambientales.








